dimecres, 9 de març de 2011

EL CIELO ABIERTO

Había una vez, dos viejitos que tenían que ir a comprar a un supermercado. La crisis hacía mella en sus bolsillos, y a eso se sumaba que sus dos hijos se habían quedado sin trabajo y acudían a diario a comer a su casa.

Reunieron todo el dinero que les quedaba, sólo algo para pasar el mes, aunque no había transcurrido ni la mitad del mismo, y se dirigieron a hacer la compra, nada de caprichos, productos básicos para alimentarse.
Al llegar a la caja, conscientes de lo poco que disponían para gastar, advirtieron al cajero; éste, pacientemente,  les informaba de lo que iba subiendo la cuenta, a medida que iba marcando los correspondientes importes. El viejito estaba compungido, casi avergonzado, mientras la esposa, intentando tranquilizarlo, le explicaba que ya volverían otro día a comprar más, que no se preocupara…

Finalmente, pasaron todos los artículos. Para poder pagar todo lo que llevaban, necesitaban unas pocas monedas más, eran sólo algo más de 6 euros, pero por más que buscaban por los bolsillos, por los rincones del bolso, no aparecía ni una moneda más… Así que decidieron dejar algunos de los artículos que habían escogido cuidadosamente: de la docena de huevos, tuvieron que dejar media, dejaron las mandarinas y se quedaron con los plátanos, se desprendieron del papel higiénico…
pero de repente, en la cola de la caja, apareció un rey mago que, disfrazado de personita y con unos días de retraso, se hizo cargo del pago de los productos que los viejitos habían decidido devolver.

La carita de los viejitos se iluminó de tal manera, que el techo del supermercado se convirtió en un cielo radiante, lleno de angelitos revoloteando a su alrededor… o eso fue lo que vieron ellos…

Y el resto de gente vio que no todo es hostil ni gris… los que refunfuñaban en la cola por el retraso que causaban los viejitos, se miraban extrañados como si hubieran visto un ovni, y se dieron cuenta lo poquito que cuesta hacer feliz a alguien… si entre todos fuésemos un poquito más humanos cada día.